Cronopocalipsis: un relato corto de ciencia ficción.

No practico mi escritura tanto como debería, pero, de vez en cuando, me entra el gusanillo y me animo a dejar volar la imaginación…y los dedos. El otro día en twitter publiqué un pequeño extracto, un primer párrafo de esta breve historia, que tuvo buena recepción. Este fin de semana dí los últimos retoques y me trabajé esta portada para la ocasión.

Sin más tardanza os dejo con Alma y el cronopocalipsis. Espero que sea de vuestro agrado.
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Glosario de Radio Skylab: Posposfera

Sigo ilustrando el glosario de Radio Skylab.
Esta vez poposfera o escatosfera. 
Esta palabra surgió a raíz de hablar de trajes espaciales y ese incómodo momento en que los astronautas, cuando están desarrollando una actividad extravehicular, no tienen manera de ir al baño (por eso llevan pañales). Curioso ¿no?

Este tema lo tratamos en el programa 15.

Glosario de Radio Skylab: Litofrenado

Este año he sido, sin duda, mucho más participativo en otros menesteres, como por ejemplo Radio Skylab, que en este humilde blog.
Como miembro del podcast debo decir que no solo divulgamos, sino que además lo pasamos bien y entre otras cosas surgen palabras que se quedan como parte del programa.

Creo que voy a dedicar un tiempo a ilustrar con humor dichas palabras.  Ah, y si no conoces el programa y quieres aprender sobre el espacio, la ciencia, la tecnología y otras curiosidades, no lo dudes y anímate a escucharnos. 🙂

Acoplamiento de Marea

¡Ah! Estoy de vacaciones, pero no me olvido del todo de este espacio al que tanto aprecio tengo. Ahí va un aperitivo, esta vez una animación que se justifica porque ejemplifica mejor el concepto del acoplamiento de marea. Si queréis saber porque ocurre esta sincronización de la rotación y la traslación de un cuerpo acoplado es mejor que os remita a la explicación que da Ciencia de Sofá, que es un bestia para estas cosas y lo cuenta muy bien.

¡Feliz verano! (y si eres del hemisferio sur, feliz invierno) 😉

Estados de la materia…en las estrellas

Para ver la imagen más grande pincha aquí.
Generalmente suelo incluir una breve entrada para acompañar a las imágenes que hago. Sin embargo, ésta vez creo que no hace falta. Espero que os guste y feliz semana. 🙂

Una relación explosiva

mola saber, antimateria

Casi seguro que te suena. El contacto entre materia y antimateria causa su aniquilación mutua; y todo el sistema se transforma en energía, dando lugar a fotones, que producen rayos gamma, y otros pares partícula-antipartícula.

Es posible que hayas tenido una relación así, sin mucho futuro, pero voy a dejaros una curiosidad. Si hablamos de un electrón y su antipartícula, el positrón, puede ocurrir que ambos formen un sistema cuasiestable de unos aproximadamente 100 nanosegundos de vida, orbitando alrededor de un centro de masa común, sin tocarse. Algo así como un átomo de hidrógeno pero cambiando el protón, por un positrón. Llamamos a esta relación positronio. La más interesante es que, a pesar de su corta duración, este sistema cuántico que no podemos llamar átomo, puede formar compuestos moleculares, enlazándose químicamente con otros elementos; por ejemplo, con el hidrógeno.

No dura mucho pero a veces, aunque esté condenado a ser fugaz, no quiere decir que no valga la pena descubrirlo.

Mola Saber algo sobre antimatería, yo creo que sí.

Si LUCA levantara cabeza

LUCA, molasaber, bacteria, procariota

Cuando pienso en LUCA, el antepasado común a todos los seres vivos, me sonrío diciéndome que ese pequeño bichito, es nuestro supermegatatarabuelo, por llamarlo de alguna manera. Bueno, el nuestro y el de un brécol, un hongo y cualquier cosa que haya estado viva. En realidad es un pensamiento poderoso porque, este hecho nos hermana a todos bajo una misma familia. Estamos emparentados, tenemos un origen común. 

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Júpiter tiene más compañeras

Jupiter y 2 lunas

Júpiter tiene dos «nuevas» compañeras. Son dos pequeñísimas lunas, recientemente descubiertas que se unen al enjambre de satélites naturales que orbitan alrededor del gigante gaseoso. Ya suman 69.

Denominadas S/2016 J1 y S/2017 J1, fueron identificadas por los astrónomos Scott Sheppard, David Tholen y Chadwick Trujillo que analizaron imágenes cuyo propósito era, en realidad,  estudiar objetos mucho más lejanos en el cinturón de Kuiper. Su trabajo ha sido publicado en la revista Scientific American.

Ambos satélites miden solo un par de kilómetros y se encuentran a una distancia de entre 21 y 24 millones de kilómetros de su anfitrión.

Dentro de un tiempo, las dos lunas recibirán un nombre más imaginativo. Por convención, los satélites del sistema joviano son bautizados con nombres de amantes o hijos del dios romano Júpiter.

 

 

 

 

Un programa espacial ¿Para qué?

Dinosaurio meteoro

Cuando alguien me pregunta por qué no se invierten los recursos dedicados a la exploración espacial en arreglar algún problema de nuestro planeta, se me despierta una especie de instinto homicida.  Dejando de lado la cantidad de ciencia que se pone en práctica; los conocimientos que se adquieren —sobre nosotros y nuestro lugar en el cosmos—; obviando los inventos y técnicas que surgieron, y que ahora se integran en nuestra vida (como por ejemplo, la comida para bebés, el marcapasos, técnicas de depuración de agua, satélites de comunicaciones, el GPS, y mucho más); ignorando el hecho de que el porcentaje de dinero usado es irrisorio en relación a otros presupuestos de estado de dudosa utilidad; e incluso pasando por alto que se mueven más millones, digamos en el fútbol, que sirve para el entretenimiento pero no arregla problemas en absoluto…

Además de todo eso, cabe recordar que no somos invulnerables, que hay peligros que podría venir fuera de nuestro planeta y que sin un programa espacial, ni si quiera sabríamos que están ahí. Y no me refiero a asteroides destructores de civilizaciones, que aunque sea improbable también. No tienen que ser tan grandes; basta con que midan unos cuantos metros y arrasen una ciudad, matando a cientos de miles de personas. Hay muchas razones por las que desarrollar la exploración espacial: a corto plazo, expandir nuestros conocimientos y tener una posibilidad de salvar nuestro culo de un desastre natural. A largo plazo, convertirnos en una especie multiplanetaria y esquivar la extinción. Y si nada de lo que te he dicho te convence, todavía queda una razón existencial, saber si estamos solos o no, responder a las grandes incógnitas, pero sobre todo encontrar nuevas preguntas aún más importantes que ni si quiera nos hemos formulado.

Y ¡qué diablos!, porque mola un montón.

Materia «ordinaria»

Hace no mucho me preguntaron que representaban algunos de los dibujos de la cabecera de este blog. Pues bien, espero que la imagen de hoy sea más esclarecedora. Llamamos «ordinaria» a la materia que nos conforma a nosotros y al mundo que nos rodea. Solo se necesitan tres partículas elementales —las más ligeras que hay—, dos tipos de quarks para dar lugar a protones y neutrones y, por otro lado, el electrón. Juntas interactúan para formar átomos, éstos moléculas y éstas, a su vez, todas las sustancias que podamos imaginar y más. Lo cierto es que no deberíamos llamarla ordinaria teniendo en cuenta que, a día de hoy, sabemos que solo representa un 5% de toda la energía del universo.

Si os fijáis bien, el resultado de la suma de las cargas de los quarks da como resultado una carga total, tanto para el protón como para el neutrón. La pregunta es: ¿No deberían repelerse algunos de estos quarks con cargas iguales? y además, ¿cómo pueden mantenerse unidos los protones y neutrones entre sí? El responsable es otra partícula, sin masa, llamada gluón que es la portadora de la fuerza nuclear fuerte que contrarresta la fuerza electromagnética.

Mola saber un poco sobre partículas elementales.

Planetas errantes

Chiste sobre planeta errante

La palabra planeta proviene del latín que a su vez procede del griego antiguo πλανήτης y significa errante. Este nombre tiene sentido si consideramos que en la antigüedad se conocían cinco de estos errantes —Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno—, puntitos luminosos a simple vista que, comparados con el resto de estrellas del firmamento, se movían de manera extraña en el cielo. Como algunos sabrán o habrán adivinado, el término planeta errante es chistosamente repetitivo. De todas formas tenemos alternativas para elegir: vagabundo, huérfano, solitario (y dado lo difícil que son de detectar los llamaría ninjas). Creemos que el universo está plagado de ellos pero apenas tenemos observaciones que confirmen este hecho. Son objetos de masa planetaria que no están ligados a ninguna estrella concreta y van a su bola por el espacio interestelar.

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#El UniversoSeExpande y la ciencia también.

Me vais a perdonar que recicle una imagen que tiene su tiempo pero que me venía que ni pintada para la ocasión, y es que os voy a contar una historia, en la que me vi envuelto este martes 10 de enero, que tiene cierta relación y que tuvo repercusiones insospechadas.

Todo empezó con una charla casual por «whatsapp» que mantuve con un amigo al que, por cierto, hacía siglos que no veía —aunque sería más adecuado decir que hacía meses que no leía. El caso es que, poniéndonos al día, acabé por mencionarle mis peripecias con este blog y también mi experiencia con Radio Skylab, que es sin duda uno de los proyectos que más me han enriquecido en 2016. Pues bien, en algún punto de la conversación, surgió el dilema que tantas veces he discutido con otras personas ¿Cuánta gente tiene interés por la ciencia? ¿Son una minoría o de verdad se están popularizando los contenidos científicos? Y sobre todo, ¿lo que hago tiene sentido?

¿Qué opinaba él? Su postura era bastante más pesimista que la mía. Mi opinión (que espero no esté muy sesgada) es que, si bien todavía hay mucho camino por recorrer, poco a poco se está despertando un afán generalizado por consumir divulgación. No voy a entrar ahora en el debate de si esta divulgación se malinterpreta, se tergiversa o se pervierte, ni tampoco quiero tocar el tema de la educación de mi país (que es España, por cierto), simplemente considero que la curiosidad innata del ser humano está ahí y, a pesar de vivir en un mundo sobre-informado, casi en sobredosis digital, a la gente le mola saber cosas interesantes. Con los nuevos tiempos llegan nuevas formas de comunicar y hay que recibir con los brazos abiertos todos los formatos que se presenten. Cuando leí las palabras de mi amigo, me sentí un poco decepcionado porque, en parte, sentí que tenía razón. Pero, no sé, quería hacerle ver que la ciencia despierta pasiones (y tener razón, que coño) y se me ocurrió postear en twitter, en ese maravilloso espacio de 140 caracteres, la petición que viene a continuación junto con una captura pertinente:

Y entonces mi universo se expandió porque a veces uno no es consciente de cómo está siendo recibido por terceras personas. La respuesta no tardó en llegar y fue abrumadoramente positiva: cientos de retuits, decenas de respuestas y un gesto generalizado por echarme un cabo. Quizá fuera por el cachondeo, quizá fuera por el potencial «zasca» o por amor a la ciencia. Me inclino a pensar que fue todo a la vez, y así sin darme cuenta, de entre las emergentes conversaciones, se propuso que tratáramos de llegar más lejos con un hashtag que nació de forma natural y, después de varias horas y un ritmo frenético donde traté, sin éxito, de estar al tanto de todas las respuestas, de todas las preguntas y de toda la actividad, #ElUniversoSeExpande se convirtió en trending topic nacional en un horario nocturno que lidiaba con programas de gran calada como MasterChef. Increíble.

Sinceramente, no me lo esperaba. A lo sumo tenía en mente algunos retuits que con suerte me servirían para argumentar que hay personas afines a la ciencia.  Pero esto superó mis expectativas con creces y, no sólo eso, porque además sirvió para hablar un poco de la expansión del universo: en breves dosis, tal y como permite Twitter, pero llegando a algunas personas a las que jamás hubiese alcanzado en caso contrario.

Y como no, la participación de tanta, tanta gente. Estos son sólo algunos ejemplos:

Me imagino que hablaré de esta experiencia en el próximo programa de radio Skylab (y de expansión del universo) Yo voy terminando con lo que, me imagino, algunos querréis saber: La reacción de mi interlocutor. Primero de todo, me llevé una bronca por publicar la imagen sin su consentimiento (a pesar de que recorté su imagen supongo que lleva razón) después, reconoció su sorpresa pero no ha cambiado de opinión. A su juicio, la captura se compartió porque a la gente le encanta dar donde duele y en todo caso se ha reafirmado en sus palabras.

Quiero recordarte amigo (espero que estés leyendo), que las razones que pudo tener la gente para participar en esto seguramente son múltiples. Te puede gustar el salseo, el fútbol y también la ciencia, todo a la vez. Si uno no cree en una causa, aunque sea un poco, no participa. Y todavía te podría dar la razón si se tratara solo del tuit, pero ese hashtag #ElUniversoSeExpande fue elevado a trending topic por personas a las que le gusta la ciencia o como mínimo sienten interés por la cosmología y eso, para mí, es suficiente.

A todos los que participaron de una forma u otra en este experimento improvisado, muchísimas gracias. Seguiré junto con Mola Saber aportando mi parte en esto de popularización de la ciencia.

Nos leemos.

¡Feliz año y feliz perihelio!

Resulta que la región del espacio elegida para el comienzo del año es de lo más arbitraria, al menos desde un punto de vista astronómico. Y es curioso, porque en unos días sí tendremos una excusa cósmica que podríamos celebrar: este miércoles 4 de enero nuestro planeta atravesará su punto más cercano al sol, el llamado perihelio. La gente tiende a pensar que en invierno la Tierra está más alejada del sol, una suposición que tiene lógica: mientras más lejos de la fuente de calor, más frío. Pero en realidad, como muchos sabéis, las estaciones tienen que ver con la inclinación del eje de la Tierra y no con la distancia a la que estamos de nuestro astro rey. Después de todo ahora mismo en el hemisferio sur es verano.

Así que ya sabéis, tanto si celebráis esta noche como si preferís el 4 de enero porque sois unos frikis como yo, ¡feliz año y feliz perihelio!