Infografía. Evolución biológica: 1ª parte.

infografía_evolucion_biologica

Agradecimientos a Víctor y a Luis.

La evolución, ese gran desconocido. ¿Entendemos realmente como se ha originado la biodiversidad que puebla la tierra? ¿Acaso sabemos como funcionan los mecanismos evolutivos? Me atrevo a decir que en la mayoría de los casos… no. Si eres uno de los afortunados y estas familiarizado con el concepto quizá quieras revisar lo que sabes. Antes de hacer esta infografía pensaba que entendía, a grandes rasgos, la idea de evolución pero, en cuanto me puse a investigar un poco, descubrí que mis conocimientos sobre la materia pecaban de ingenuos. Claro, en la cultura popular vivimos rodeados de imágenes que simplifican la explicación a su mínima expresión y por el camino se pierden datos claves. Entiendo que debe ser así para que un público no objetivo sepa al menos que tal fenómeno existe, pero por otro lado jugamos con una espada de doble filo. ¿Cuanto podemos simplificar una explicación compleja sin que se deforme la explicación en sí?

Continúa leyendo Infografía. Evolución biológica: 1ª parte.

Anuncios

15 pasos para crear una buena infografía

Resulta que estuve preparando una infografía para esta semana pero decidí no publicarla. ¿Por qué?

La razón principal es que, dado el calendario semanal que me he impuesto, erré mi camino en la metodología que uso normalmente. En algún punto, para ahorrar tiempo, me salté pasos fundamentales y como consecuencia llegué a un resultado inadecuado. Cierto es que pretendía hablar de una disciplina que no domino, razón de más para no haberme confiado.

Pero claro, me quedé sin material para publicar. ¿Entonces qué hacer?

Creí conveniente cambiar de tema, y se me ha ocurrido una cuestión que tiene mucho sentido dadas las circunstancias.

¿Cómo llevar a término una buena infografía?

Pues, como dije antes, siguiendo una metodología. Reza el dicho: “cada maestrillo tiene su librillo”. No os voy a descubrir la pólvora;  si buscáis un poco en internet, encontraréis información de sobra, pero aún así, quiero compartir mi manera ideal de hacer las cosas, que espero, le sirva a alguien. Irónicamente he preparado material gráfico al respecto en plan rollo minimalista, así que después de todo tengo mi infografía de la semana. Es más, pretendo explayarme un poco en el artículo porque en realidad, estos consejos valen también para otro tipo de trabajos creativos.

metainfografía

Continúa leyendo 15 pasos para crear una buena infografía

Infografía: 20 robots humanoides que quizá no conocías

infografia_robots_v15

La robótica junto con la inteligencia artificial es, con diferencia, uno de mis temas preferidos, seguramente gracias a la ciencia ficción. Los robots han aparecido en historias desde hace  décadas, e incluso antes, cuando ni si quiera el término estaba inventado.  El mito y la leyenda, la idea de que el ser humano puede jugar a ser dios y crear seres artificiales a su imagen y semenjanza, siempre ha estado presente. Ejemplos de estos se me ocurren varios, como Pinocho, la leyenda del Golem, el mito de Galatea y Pigmalión o, desde un sentido más práctico, la armadura autómata de Da Vinci.

Pero no he venido a hablar de mitos o de ciencia ficción. La infografía que he hecho para esta semana está dedicada precisamente a robots que si existen, que se parecen a nosotros y que son capaces de algunas tareas nada desdeñables.  No son tan famosos como Bender o C3P0, pero son un eslabón que quizá algún día, consiga que lo ficticio se convierta en realidad.

En esta recopilación he tenido que dejar a muchos robots fuera, habiéndome centrado sólo en las últimas versiones de robots humanoides. Hay modelos más avanzados que no entrarían en esta categoría, a pesar de sus logros. Robots como el ATLAS o SCHAFT no tienen cabida aquí, ya sea por su forma menos convencional o porque sus funciones están relacionadas con labores de reconocimiento y rescate.

Volviendo a esta infografía, la mayoría de estas máquinas se usan para investigación y desarrollo, o bien para exhibición y entretenimiento. El objetivo está claro: crear un androide que sepa desenvolverse lo suficientemente bien como para que en el futuro asista a personas que lo necesitan. Quizá veamos los primeros modelos comerciales en los años veinte de este siglo, pero para que podamos comprar una chacha artificial que nos haga la cama y prepare de comer, me atrevo a decir que aún quedan décadas.

¿Mola Saber un poco más de robots? Yo creo que sí. Un saludo.